Espacio ergonómico

¡Deja lo que estés haciendo y detente! Ahora, mientras lees, observa tu posición. ¿Te duelen los hombros? ¿Estás cómodo? ¿Te duelen las manos o los dedos después de tanto teclear?

Mientras trabajas con el ordenador, te habrás quejado, e inmediatamente ignorado, las incomodidades que has encontrado en tu lugar de trabajo.
Si no se te ha aconsejado sobre la ergonomía en el trabajo, es hora de tomar por tu cuenta las medidas necesarias. Obviamente, puedes consultar a un médico acerca de estas cuestiones, pero se ha acudido en busca de consejo a varios especialistas antes de escribir el artículo.

Y esto es lo que recomendamos.

Paso 1: Encuentra tu postura natural.

Retira tu silla de la mesa y sientate de forma cómoda. Para muchos, será algo parecido a sentarse al volante de un coche. Los pies en el suelo frente a ti, manos sobre las piernas y hombros relajados.

Cómodo, ¿verdad? Esta es llamada la “postura natural”. Cuando estás en ella, la columna está recta, y la pelvis está posicionada en línea recta para con ella.
Memoriza esta postura, con la espalda erguida, sentarse derecho.
Con este primer paso ya aprehendido, podemos empezar a trabajar en nuestra estación de trabajo ergonómica.

Paso 2: Coloca el teclado y mouse.

Construyendo alrededor de nuestra postura natural, el teclado y mouse deberían estar colocados en de tal manera que los codos estén a los lados, y los brazos en un angulo igual o inferior a 90º. Así, se reduce la carga muscular y no se produce un sobre esfuerzo.

Altura. El teclado debe de estar a 4 centímetros por encima de los muslos, aunque muchas veces la tarea ya está hecha gracias a la bandeja de teclado extraíble.

Inclinación. La posición ideal del teclado es una inclinación negativa: hacia abajo y lejos del usuario, de modo que los brazos y las manos sigan la pendiente hacia las piernas.

Posición. Deben de estar al alcance con un leve movimiento de hombro.
Compra un teclado sin teclado numérico, para centrar las teclas que primaria y necesariamente vas a usar.
Nivela mouse y teclado, para lograr el mínimo esfuerzo. No dudes en usar la imaginación para ello.

Paso 3: Posiciona tu(s) monitor(es)

Configurar tu monitor o monitores no es tan complicad. Sigue este orden:

Distancia. Si la pantalla está demasiado lejos, comenzarás a hacer lo que los expertos llaman turtling, o estirar el cuello. Aléjalo, y a ver hasta donde puedes llegar.
Para encontrar el lugar idea, sientate y extiende el brazo. La punta de tu dedo debe tocar la pantalla, ¡y ya está!

Si tienes dos monitores, ponlos uno al lado del otro, sin espacio entre ellos. Y deja el monitor secundario fuera del centro. Si utilizas dos monitores como principales, debes intentar centrarlos. Sientate, extiende el brazo y encuadralos en un arco.  Con la mano debes tocar los los monitores, que igualmente te puede servir para otros aparatos.

Altura. Para ajustar la altura, prueba este truco. Cierra los ojos. Cuando los abras, tu mirada debe dirigirse directamente a la barra de direcciones. Si no es así, ajusta el monitor para que ocurra.

Ángulo. No se debe variar demasiado, salvo para evitar los reflejos en la pantalla.

Paso 4: Ajuste la silla

La silla es la mejor herramienta ergonómica. Se ajusta a tu espalda, a tu postura. Hay muchas sillas para elegir, pero solo un par de detalles para tener en cuenta.

Forma. Piensa de nuevo en tu postura natural. El cóccix sobresale levemente, las vértebras y su ligera curva…. Para ayudar a mantener esa postura, hay que buscar una silla que proporcione una silla que proporcione buen apoyo lumbar.Su silla es su mejor amigo ergonómico. Es compatible con la espalda, los glúteos y la postura. Hay muchas sillas para elegir, pero sólo un par de cosas importantes a tener en cuenta.

Longitud. Cuando te sientas, no debería haber espacio entre el borde de la silla y la parte de las rodillas. Al menos, no mayor que un puño. Dependiendo de la silla, se puede ajustar la profundidad de la misma.

Altura. Cuando te sientas, los pies deben de estar en el suelo, no colgando. Frente a ti, y los muslos ligeramente por encima de las caderas. Las personas de menor estatura deberían utilizar un reposapiés, mientras que los de mayor estatura deberían ajustar la mesa o la misma silla.

Si en algún momento guardas los pies o te sientas sobre una pierna… Reconsidera cambiar tu silla.

Paso 5: Levántese y muévase

Después de todo lo escrito, solo queda una cosa que no es posible configurar, y que no debemos olvidar: la actividad física. A cada hora, toma un descanso para caminar alrededor de la oficina o para estiramientos. Puedes programar una alarma si te ayuda.

No importa cuan adaptado estés a la ergonomía de tu estación de trabajo, estirar tu cuerpo es lo único que puede compartir los problemas de salud que surgen después de demasiado tiempo sentado.
Para crear este artículo, se acudió a Alan Hedge, profesor de la Universidad de Cornell, que  ha estado enseñando, investigando y haciendo de consultor de ergonomía durante más de 30 años

No importa lo que su estación de trabajo ergonómica es, estirando su cuerpo es lo único que puede combatir los problemas de salud que surgen de estar mucho tiempo sentado.

SeeU!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s